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El municipio de Cuevas del Almanzora ha vivido hoy un hito en la recuperación de su patrimonio histórico con la inauguración oficial de la rehabilitación de la Casa Figueras. Este palacete decimonónico, situado en la plaza de la Encarnación, abre sus puertas tras una ambiciosa intervención destinada a la restauración, conservación y puesta en valor como recurso turístico y cultural de primer orden.
El acto ha contado con la presencia del alcalde de Cuevas del Almanzora, Antonio Fernández; el presidente de la Mancomunidad de Municipios del Levante Almeriense, Domingo Fernández; el delegado de Cultura y Turismo, Juan José Alonso, y el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, evidenciando la colaboración institucional necesaria para llevar a cabo este proyecto.
Tal y como ha apuntado el alcalde cuevano, se trata de “una de las intervenciones patrimoniales más delicadas y ambiciosas de la provincia, destacando especialmente por la recuperación de su tesoro más valioso: un conjunto de pinturas murales modernistas que son únicas en la comarca”.
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Ha continuado diciendo el primer edil que esta actuación ha sido posible gracias “al impulso decidido de este equipo de gobierno y, de forma crucial, al Plan de Sostenibilidad Turística del Levante Almeriense”, con la financiación de los fondos Next Generation del Plan de Recuperación del Gobierno de España.
La Casa Figueras es un testimonio vivo del esplendor del siglo XIX en la comarca. Fue mandada construir en 1850 por el accionista minero Diego Martínez Mula, siguiendo el estilo historicista propio de las casas palacio de la burguesía minera. Durante los años de 1900 a 1902, su nieta heredera María Magdalena Martínez Soler y su esposo Juan Figuera mandan remodelar y redecorar la casa introduciendo novedades técnicas y decorativas propias del Modernismo, movimiento en auge entre la burguesía del momento.
Tras décadas de historia privada, el Ayuntamiento, bajo la presidencia del entonces alcalde Antonio Llaguno Rojas, adquirió el inmueble en agosto de 1991 por 15 millones de pesetas. Desde entonces, y tras varios hitos administrativos y convenios de cooperación iniciados en los años 90 y 2000, la rehabilitación es hoy una realidad gracias a la financiación del Plan de Sostenibilidad Turística del Levante Almeriense, financiado con Fondos Europeos Next Generation EU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España. La inversión ha sido de alrededor de 250.000 euros.
La restauración, proyectada y dirigida por el arquitecto municipal Ismael Motos Díaz y ejecutada por la empresa Rehabitec Almería, ha permitido limpiar, consolidar, reintegrar y proteger los elementos ornamentales originales y garantizar la conservación para su uso público. La intervención no solo salva un edificio en riesgo, sino que lo posiciona como el nuevo espacio de la estrategia turística local.
Además de las pinturas, el también denominado palacete de los Figuera, que alberga además el Museo del Poeta Sotomayor, ha sido sometido a una cirugía completa para garantizar su conservación:
Se han restaurado las monumentales ventanas de madera y se ha sustituido el acristalamiento quebrado en el casetón de la escalera, devolviendo la entrada de luz natural que caracteriza al patio de luces.
Se han resuelto los graves problemas de humedad procedentes de las cubiertas, asegurando que las filtraciones no vuelvan a poner en peligro las pinturas del interior.
Se ha realizado una limpieza manual exhaustiva de los solados de baldosa hidráulica y de mármol blanco de Macael mediante papetas de fibra de celulosa y peróxido de hidrógeno, eliminando décadas de suciedad acumulada.
Para no romper la estética histórica, se ha procedido a la eliminación de cableado visto y mecanismos modernos discordantes, integrando nuevas redes de electricidad.
El resultado final no es solo la recuperación de parte de las pinturas del inmueble, sino la resurrección de una obra de arte total y la garantía de su conservación y protección a lo largo del tiempo.
La Joya de la Corona: cómo ha vuelto a recuperar todo su esplendor
La intervención ha devuelto todo su esplendor al techo del patio de luces, un ejemplo excepcional de la iconografía modernista de principios del siglo XX. El patio de luces está profusamente decorado y coronado en el techo del tragaluz por un fresco titulado “Crepúsculo”, que es “una preciosa composición en la que la Noche y el Día, felices estudios del desnudo, se agrupan”, según apunta el cronista oficial Enrique Fernández Bolea.
El techo presenta una composición central donde un muchacho alado desnudo sostiene en sus brazos a una mujer joven, flotando sobre un fondo azul celeste. Esta escena está rodeada de figuras femeninas ensimismadas con cabellos ondulantes y ropajes flameantes, enmarcadas en el característico trazo curvo del "estilo látigo".
Gracias a los trabajos de limpieza, se puede apreciar con total nitidez la firma de su autor y la fecha de creación: “A. Fernández Navarro 1902”.
Los restauradores han trabajado meticulosamente sobre la técnica original del estarcido y el uso de plantillas, que permitían trasladar los complejos dibujos florales y humanos a la superficie con una precisión asombrosa.
Debido al deficiente estado de conservación previo —causado por humedades, excrementos de aves en el falso techo y repintes de intervenciones pasadas—, se han seguido técnicas de restauración al servicio del rigor científico:
El papel japonés de protección ha sido retirado de forma manual, y muy cuidadosamente, mediante la combinación de limpieza a punta de bisturí y la aplicación puntual de 3AT (alcohol, acetona, agua desmineralizada y Tietranolamina).
Se ha realizado una limpieza profunda de la decoración utilizando gomas de borrar, agua desmineralizada con tietranolamina y dicho sistema 3AT.
Las lagunas pictóricas han sido reintegradas. En primer lugar, sobre el soporte preparado se ha procedido a la elaboración de los dibujos con la ayuda de grafitos de diferente dureza y plantillas en determinados lugares. Posteriormente se ha procedido a la aplicación de policromía mediante el empleo de Maimeri Gouache de distintos tonos, diluidos en agua desmineralizada y buscando siempre las mezclas más ajustadas en la medida de lo posible con la superficie original. Finalmente, el último pasó ha sido la aplicación de una capa de protección.
La colaboración institucional y los fondos europeos
El alcalde ha querido además destacar “el triunfo de la voluntad política sobre la desidia, ya que desde que en tiempos de Antonio Llaguno se adquiriera el inmueble hasta hoy ha sido un camino largo, pero finalmente hemos logrado la meta” y ha agradecido “especialmente el apoyo del Gobierno de España y la gestión de los fondos Next Generation EU, que son los que han permitido que el dinero de Europa llegue a nuestro pueblo en forma de importantes proyectos que se hacen realidad como este”.
Fernández Liria ha agradecido a todos los que han trabajado en la Casa Figueras y ha apuntado que “recuperar y conservar la Casa Figueras es decir alto y claro que Cuevas del Almanzora está orgullosa de su pasado y que utiliza ese orgullo como motor de turismo, de cultura y de riqueza”.
En esa línea, el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, ha destacado que “la recuperación de edificios históricos como la Casa Figuera supone preservar una parte fundamental de la memoria de Cuevas del Almanzora y de toda la comarca. Actuaciones como esta permiten proteger nuestro patrimonio, reforzar la identidad de los municipios y generar nuevas oportunidades culturales y turísticas que contribuyen al desarrollo del territorio”.
El delegado de Turismo, Juan José Alonso, ha remarcado que "la rehabilitación de la Casa Figueras se enmarca dentro de los Planes de Sostenibilidad Turística en Destino que se llevan a cabo en la provincia de Almería, ayudando a la modernización y diversificación de la oferta turística en Andalucía. Desde la Junta de Andalucía, se trabaja para que estos recursos se traduzcan en actuaciones concretas que, entre otras, permitan conservar y poner en valor nuestro patrimonio".
Alonso ha explicado que "en Andalucía disponemos de 83 PSTD que representan una inversión superior a los 224 millones de euros. De los cuales, más de 28 millones son para la Provincia de Almería. Esto demuestra la clara apuesta del gobierno de la Junta de Andalucía por poner en valor nuestro legado histórico, convirtiéndolo en una oportunidad para generar nuevos atractivos turísticos, diversificar la oferta en destino y reforzar el desarrollo cultural y económico de nuestros municipios".
El presidente de la Mancomunidad de Municipios del Levante Almeriense, Domingo Fernández, ha hecho hincapié en que “desde la Mancomunidad, nuestra prioridad es que el turismo en nuestra comarca sea sinónimo de calidad y respeto por nuestras raíces. Intervenciones como esta en la Casa Figueras demuestran que la modernización y la conservación pueden ir de la mano. Este edificio, que alberga el Museo del Poeta Sotomayor, es ahora un recurso turístico de primer orden, y preparado para el futuro. Este proyecto es el ejemplo perfecto de colaboración institucional. Gracias a la coordinación con la Junta de Andalucía y el Gobierno de España, y al impulso de la Mancomunidad estamos transformando el Levante Almeriense en un destino culturalmente rico y sostenible. Seguimos trabajando para que nuestro legado sea el motor de orgullo para nuestros vecinos y un reclamo inolvidable para quienes nos visitan”.
Tal y como ha destacado el alcalde, Antonio Fernández, “al abrir de nuevo las puertas de Casa Figueras, no estamos simplemente inaugurando una obra de arquitectura y arte; estamos devolviéndole a Cuevas del Almanzora un pedazo de su alma que el tiempo, injustamente, había intentado empañar”.